Motos de la Guardia Civil para los niños de Pediatría del HULA

Motos de la Guardia Civil para los niños de Pediatría del HULA

«De los 10 años que fui guardia civil, siete estuve de baja. Ahora, aunque ya estoy retirado, por lo menos sigo ayudando a los demás». Así expresa Simón Abuín su satisfacción tras donar juguetes por valor de 2.000 euros a la planta de Pediatría del HULA. Este guardia civil retirado es el delegado de la Asociación Sonrisas en Lugo y en Galicia, que junto a la Comandancia de la Guardia Civil de Lugo hizo ayer entrega de los resultados de su campaña solidaria.

Motos de la Guardia Civil para los niños de Pediatría del HULA

Hace más de un año que la asociación, que colabora con todas las fuerzas y cuerpos de seguridad, fuerzas armadas y emergencias, empezó a recaudar fondos para la campaña. «Un día se me encendió la luz y me propuse hacer una buena donación para hacer más amena la estancia a los niños del HULA», cuenta Simón. Por lo que comenzó a pedir donaciones a los agentes de la Guardia Civil y la Comandancia de Lugo. El dinero tenía que haber sido entregado, en forma de juguetes, en marzo de este año, pero la pandemia lo paró. Cuando comenzó la reapertura y la nueva normalidad, desde la asociación quisieron hacer la entrega en verano, pero tampoco fue posible. En agosto realizaron una marcha solidaria en Ribas de Sil en colaboración con el Concello. El dinero recaudado con esta iniciativa concreta, fue donado para los hospitales de Monforte y Burela y para el centro de salud de Ribas de Sil.

Desde la entrega prevista en marzo que no se pudo realizar la asociación no se propuso recaudar más. «Me quedé con lo que tenía porque tal y como estuvieron las cosas, no quería forzar económicamente a la gente», justifica Simón. Las aportaciones sumaron sobre 2.000 euros. Con ese dinero, se compraron legos, motos, gafas de realidad virtual, mesas infantiles… «Para ver como los niños sacan al menos una sonrisa, por eso nos llamamos así», dice.

Simón ayuda a través de la asociación con el mismo ímpetu que tenía antes dentro del cuerpo. A sus 24 años sufrió un accidente estando de servicio que lo dejó en coma y le provocó varias fracturas de huesos. Tras una larga baja, se retiró y se metió en la asociación. Ahora, a sus 39, asegura que volvió a nacer. Tras el fin de esta campaña, Simón ya piensa en los futuros proyectos del año que entra y espera poder realizar grandes iniciativas.

La Asociación Sonrisas no ha sido la única que donó juguetes a los pequeños del Hospital de Lugo. La Fundación Aladina, que ayuda a niños y adolescentes que padecen cáncer, también realizó grandes entregas tanto en el hospital de la capital como en los de Monforte y Burela.

Certamen de decoración

La decoración de las unidades del Hospital Lucus Augusti y el de Calde tendrá premio. El 31 de este mes, para finalizar el año, se entregarán los galardones a la mejor decoración de los dos centros sanitarios lucenses. Es ya el séptimo certamen que se realiza. Una iniciativa que ayuda a mejorar el ambiente en estas fechas y en especial también para anima a los más pequeños a sobrellevar su estancia en el hospital.

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